¿El imperialismo en crisis?
es un artículo de la historiadora Alicia Stürtze, miembro de la RED VASCA ROJA, publicado en GARA el 4 de marzo de 2002.
¿El imperialismo en crisis?
«Mikel Soto, detenido al salir de visitar a un preso, incomunicado en la enfermería sin declarar por ''prescripción médica''», es decir, siguiendo el método inductivo, torturado al límite. Una vez más y con el mismo afán «educativo» que animaba a la Santa Inquisición, exhiben la práctica sistemática de la tortura que permiten esas fascistas legislaciones que llaman antiterroristas. Con publicitada arbitrariedad, se sirven de convenciones internacionales para diferenciar a conveniencia quién es prisionero de guerra y quién no, o, ante un mismo delito, quién es criminal de guerra y quién salvador de la humanidad amenazada. Filtran deliberadamente a la prensa sus flagrantes violaciones de los derechos humanos (campamento Rayos X de Guantánamo), a discreción se saltan o abandonan pactos sobre reducción armamentística, derecho de no injerencia o protección del medioambiente. Pergeñan nuevas leyes a medida para prohibir «democráticamente» todo lo que quieren eliminar (la izquierda abertzale, por ejemplo). Cuelgan el pedigrí de demócratas a neofascistas como Berlusconi o Aznar, mientras a Chávez, ganador popular en las urnas, quieren quitárselo de en medio, como hicieron con Allende, porque así conviene a la política «exterior contrainsurgente» yanki y a vampiros como el BBVA o el Santander...
En nombre de una pueril lucha mitológica contra el mal, el gran Imperio, con la aplicada colaboración de estados cipayos como el español, está dinamitando el complejo entramado internacional construido tras la II Guerra Mundial con la intención de dar a la explotación capitalista una legitimidad formal. Están desmantelando ese débil andamiaje que regulaba una cierta redistribución de la riqueza y un cierto ordenamiento de la avidez imperialista. El sistema está en crisis. Esto le lleva a primar la represión y la guerra sobre todo lo demás, para intentar abortar el impulso de las masas desesperanzadas. Para el Nobel de química Prigogine, en un sistema complejo nada está determinado: cuando se está cerca del equilibrio, los grandes esfuerzos tienen un impacto pequeño, pero cuando se está lejos, el impacto de cualquier pequeña fluctuación puede ser enorme. Aplicada a los sistemas sociales y a la historia, esta tesis significa según Wallerstein que, en una coyuntura de desequilibrio como la actual, la evolución en los próximos decenios es imprevisible. Es necesario ir construyendo una subjetividad revolucionaria y organizando una ruptura radical; que es precisamente lo que quieren evitar, con la ayuda de la decrépita vieja izquierda